27 julio, 2010

15 comentarios:

  1. Quien le cortó la oreja?

    De entrada, uno de los misterios más peregrinos de la historia del arte moderno pudiera transformarse en una historia de celos prostibularios. A lo largo del siglo XX se construyeron numerosas teorías sobre la locura de la que habría sido víctima Van Gogh, y cuya consecuencia más estrafalaria pudo ser la peregrina idea de cortarse su oreja izquierda, con una navaja u hoja de afeitar.

    Eminentes historiadores escribieron páginas magistrales en torno a tal acto de locura no del todo artística. Antonin Artaud y Georges Bataille, entre tantos otros, hicieron del gesto y la locura de Van Gogh un alucinante caballo de batalla, en defensa de la demencia y las alucinaciones artísticas. Vincent Minnelli filmó una película de leyenda, donde Kirk Douglas nos proponía un Van Gogh de la más alucinada escuela.

    Sin embargo, tras quince años de trabajo minucioso, repescando informes policiales, dos historiadores alemanes, Hans Kaufmann y Rita Wildegans, han llegado a una conclusión muy distinta, sobre uno de los pilares biográficos de la locura de Van Gogh. Según ellos, Gauguin y Van Gogh habrían disputado a la puerta de un prostíbulo, en Arles. Dispuesto a zanjar expeditivamente sus diferencias y enfrentamientos, Gauguin sacó su sable (era un gran espadachín) y tiró sobre la oreja de su amigo, cortándola de un tajo, con precisión quirúrgica.

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  2. ¿Por qué callaron Van Gogh y Gauguin tal incidente...? A juicio de Hans Kaufmann, Van Gogh y Gauguin sellaron un «pacto de silencio». Ese es el título del libro consagrado al enigma. Su acción podía costar la cárcel a Gauguin. Van Gogh no ganaba nada acusando a un amigo al que continuaba estimando, con el que había soñado construir una especie de «falansterio artístico», en Arles, en el Mediodía francés. El silencio los beneficiaba a ambos. Van Gogh esperaba convencer a su amigo de volver a Arles, volver a trabajar juntos. Gauguin soñaba con otros horizontes, en el Pacífico.

    Hans Kaufmann y Rita Wildegans no pueden aportar pruebas definitivas de su tesis. Pero su obra, en alemán y francés, «Van Goghs Ohr, Paul Gaugin und der Pakt des Schweigens / L´Oreille de Van Gogh, Paul Gauguin y le pacte du silence», ofrece 392 páginas de indagación, a caballo entre la reconstrucción policial de un suceso y la investigación de un misterio.

    Hans Kaufmann y Rita Wildegans insisten en otro punto menos espectacular pero de cierto calado. Espigando en la correspondencia de Gauguin, precisamente, subrayan algunas frases que ellos consideran significativas: «Durante los últimos días de mi estancia, Vincent se volvía repentinamente brusco, ruidoso, para caer luego en un profundo silencio». A partir de tales síntomas, entre otros muchos, muy semejantes, Kaufmann y Wildegans llegan a esta conclusión: «Gauguin describe una otra vez los síntomas típicos de la AIP (Acute Intermittent Porphyria), una intoxicación de pintura, contacto continuo con barnices fuertes, plomo, cadmio y arsénico».

    Precavidos, los historiadores y biógrafos no desean llegar a conclusiones «definitivas», limitándose a matizar un punto esencial de la biografía de Van Gogh, incluso en su carácter profundamente anecdótico, aportando materiales de trabajo para la posible matización, asimismo, de la tesis tradicional sobre la locura, sin duda genial, del gran maestro impresionista.

    Las revelaciones de Kaufmann y Wildegans coinciden con la gran exposición de Basilea consagrada a revisar la obra de Van Gogh, precisamente, desde la óptica de su puesto en la historia del paisaje pictórico en el gran arte de nuestra civilización: «Los paisajes de Van Gogh, entre la Tierra y el Cielo».

    Bernhard Mendes Bürgi y Nina Zimmer han reunido unos 70 paisajes, proponiendo una «lectura» atípica de uno de los grandes temas de Van Gogh, alejándose de las tradicionales tentaciones «rupturistas», «visionarias» «apocalípticas». Y tal proposición también se aleja del pintor víctima de la locura.

    Vincent van Gogh quizá no se agote desde ninguna perspectiva. Y el Van Gogh atormentado y visionario quizá tenga las mismas raíces que el iluminado por la luz celeste de un horizonte glorioso. Ambos comparten una insaciable sed de absoluto: el artista moja sus pinceles en los reverberos visionarios del cristalino de sus ojos insomnes.

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  3. El texto sobre la oreja de van Gogh el pintor, publicado aquí en dos comentarios, pertenece a JUAN PEDRO QUIÑONERO,

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  4. ELPAÍS.com - Madrid - 05/05/2009

    La historia es conocida. Van Gogh, genial pintor holandés y mentalmente inestable, se cortó una oreja con una cuchilla en 1888, en Arles (sur de Francia), después de un rifirrafe con su colega francés Paul Gauguin. Pero según un nuevo libro, que se basa en la investigación policial sobre el caso, fue el volcánico Gauguin el que, en plena disputa, le seccionó la oreja a su compañero con una espada, según informa la cadena britànica BBC.

    Esta es la principal inconsistencia de la versión oficial, aunque no la única, según los académicos alemanes Hans Kaufmann y Rita Wildegans, autores del libro Van Gogh's ear: Paul Gauguin and the pact of silence. Tras diez años de investigación, han cotejado declaraciones de testigos y la correspondencia entre los dos artistas y han concluido que la trifulca acabó cuando Gauguin, un experto espadachín, le cortó una oreja a su amigo. Al parecer, después Van Gogh envolvió la oreja en una tela y se la entregó a una prostituta llamada Raquel.

    ¿Un accidente o algo más?

    No está claro si fue un accidente o si de verdad Gauguin quería herir a su amigo, según incide Kaufmann, pero después del incidente ambos acordaron contar a la policía la versión de la autolesión para proteger a Gauguin. Además, señala el investigador, la versión tradicional se basa en pruebas contradictorias e improbables, y no existe ninguna declaración de ningún testigo independiente. "Gauguin no estuvo presente en la supuesta automutilación", ha señalado Kaufmann en el periódico francés La Figaro.

    "Por su parte, Van Gogh nunca confirmó nada. El comportamiento posterior de ambos y varias sugerencias de los protagonistas indican que ambos ocultaban la verdad". Poco después, Gauguin se trasladó a Tahití, donde pintó algunas de sus obras más famosas. Van Gogh murió en 1890 tras dispararse en el pecho.

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  5. Y todo esto que cuento no es mas que un alcance trágico de lo que sucedió anoche con A. Cuando M ya se había ido, pasó un largo rato antes que C le dirigiera la palabra,inclusive la mirada. Estaba tan enojada. Luego cenaron y lograron establecer una conversación sobre el proyecto de exposición de A en Bogota que tiene para octubre. C encuentra inútiles las ferias de arte, dice que desmerece al artista y en cierto modo A le encuentra razón, pero A necesita dinero. Mas tarde sin previo aviso C abrazo efusivamente a A y empezaron a besarse en el sillón, A le propuso que se fueran a su habitación y fue en ese momento cuando C le mordió la oreja a A. La mordedura fue violenta, A sangró mucho y se manchó el sillón rojo granate. Te había dicho que no quería ver mas a esa puta aquí y tu me la pones en mis narices cuando vengo a verte. Mira como has quedado , deja curarte tonto. Y C se aplicó en sanar la oreja sangrante de A. Un poco mas y estaría como Van Gogh,se aventuró a decir A. Claro que para eso aseveró C, es M quien debiera cortártela y para la próxima lo que yo te cortaré será tu pija si la vuelves a traer al departamento.

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  6. Hoy por la mañana creí ver a L tomar la 405, cruzó rapidamente la calle para no perder el bus, eran exactamente las 7.30. En general yo pasó diez minutos antes por Vitacura con Pasteur, pero tuve que devolverme al departamento, había olvidado mis anteojos. Ahora que lo pienso, no estoy tan seguro de que allá sido L, su forma de atravezar la calle corriendo de un modo curioso, pero reconocí sus botas y su cartera? no lo se, llevaba un moño en su cabello, como un pompon atrás en su nuca, eso. Me pareció desganada y al menos de lejos se veía un poco mas gorda de lo que la recordaba, pero no lo sé. Es curioso, todo esto quizá fue solo mi imaginación. Ya casi no pienso en L, casi nunca.

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  7. La vida es misteriosa, quien sabe. Yo tenía seleccionada esta imagen como la última de una serie dedicada a los fragmentos del cuerpo y la representación de la oreja la había dejado para el final y justo a A le pasa esto. Es de no creerlo, de no poder imaginarlo como cierto y sin embargo pasó. Como la historia del fantasma de los Abetos. El cual dicho sea de paso ha vuelto a visitarme, ahora en San Patricio. Estoy convencido que soy yo quien genera esta dislocación en el espacio físico, así tal cual, el poder de mi cabeza patológica produce un desplazamiento de las cosas. Pero esta es otra historia que les contaré mas tarde.

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  8. El señor Bimer me ha escrito en mi blog felicitándome por mi retorno a la pintura. El retorno es virtual, debo señalar, lo serio comienza luego, cuando deje de trabajar definitivamente en todo tipo de actividad artística. Se trata del proyecto mas importante y extremo de la vida de A, esto ocurrirá a comienzos de noviembre, cuando cumpla mis desastrosos 50 años

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  9. Con Benjamin, mi hijo adorado, pasamos cuatro días inolvidables en Tunquen. Nos quedamos en una casa que se encuentra ubicada justo en limite exacto del abismo, a una altura aproximada de 105 metros, contábamos con una vista vertiginosa. Y el pacifico entero solo para nosotros. Que de pacifico no tuvo nada ese viernes, ya que fuimos testigos de la tempestad mas hermosa de la historia, vimos secuencias de olas de diez metros que no cesaron de fulminar la costa, todas las formaciones rocosas desaparecieron bajo el agua, la llegaba hasta la vegetación mas próxima, depositando todo tipo de residuos marinos

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  10. A partir de mañana publicaré una serie de autorretratos, tres por día, de un total de 120
    Continuidad con la historia del cuerpo. El autorretrato encierra un defecto grave y a la vez una virtud sanadora. De esto y mucho mas hablaremos mientras transcurra la historia de los 120

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  11. Capitán Zanahoria27 de julio de 2010, 12:27

    Será posible? he conocido a alguien que me está haciendo perder la cabeza de nuevo. Y tan luego,
    Tendré que estar muy rematado de mi jodida cabeza?
    No creo en brujos que lean tu destino, pero al menos puedo preguntarle a mi fantasma esta noche. bueno, a decir verdad, nunca hemos hablado.

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  12. R me ha dado consejos decisivos, el es un gran amigo y siempre logramos conversar de un modo tan relajado. R piensa que yo estoy bien, reconoce que las locuras en las cuales me he visto envuelto no son dañinas. R conoce la mejor historia, la mas delirante de todas: los tres días con F. R me aconsejó de no contarla a nadie y menos aún de publicarla en el blog.

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  13. Perder la cabeza, por quien, se puede saber?
    Tu y tus historias capitán. Esto de la oreja y toda la información que pones ahí es delirante. Mejor veamos unas pelis esta noche, te parece?
    es mardi, como dices tu, le prix en oferta de la semana del BB

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  14. Capitán Zanahoria27 de julio de 2010, 15:29

    "Lo que me está impidiendo pasar es aquello que no puedo ver"
    Fue eso lo que en sueños me dijo al oído anoche él, mi fantasma.

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  15. Capitán Zanahoria27 de julio de 2010, 15:34

    He buscado tener sexo, ha sido satisfactorio, salvaje, exquisito, perturbador y vacío.

    Luego ya no he buscado nada.

    y ahora aparece ella.

    "Cuando uno busca no encuentra, cuando uno no busca, lo encuentran"

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