02 julio, 2010

8 comentarios:

  1. De vacaciones en la costa central. Todos los días por la mañana salía a caminar por el roquerío costero, siguiendo mas o menos la misma ruta, llegaba a la poza. Una piscina natural que se abría entre el granito denso. El volumen compacto de roca se levantaba justo enfrente de mí, dejando por los costados niveles inferiores de roca que permitían la entrada y salida del agua. Esta graduación casi perfecta de las estratificaciones rocosas suscitaban una circulación suave del agua, y una transparencia real hasta la arena blanca del fondo. Es aquí, que desde un borde propicio y alto de dos metros me lanzaba, a las 10.30 a.m. aproximadamente, un piquero. La temperatura media del agua ese verano debió ser de 13 grados. Por lo general me lanzaba dos a tres veces, y cada vez que lo hacía me salía del agua inmediatamente, no me produce ningún entusiasmo permanecer en esas gélidas aguas. Todo el placer estaba concentrado en los dos momentos fugaces que constituyen un piquero: El salto propiamente tal, suspensión y trayectoria en el aire, y el instante de contacto e inmersión en el agua. El todo, no durando mas que un segundo y fracción. Es en el primer salto, cuando el cuerpo esta tibio y seco, que se concentra la tensión mayor, precedido del instante común de duda e indecisión: ¿estará muy fría el agua? Concentro la mirada en el lugar donde haré contacto, a esa hora de la mañana la profundidad es buena, marea alta en curso de descenso, profundidad relativa, entre dos metros y dos metros cincuenta. Espero el momento en que el mar hace su pausa de oleaje mas fuerte, en su rutina interminable de ondas, busco con mis pies el punto exacto de acomodo, la roca no es lisa y los fragmentos de cuarzo que contiene el granito molestan levemente, extiendo apenas los brazos hacia los costados y vuelo.

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  2. Capitán Zanahoria2 de julio de 2010, 17:26

    Existen muchos tipos de artistas. Dar cuenta de cada uno de ellos, sería tan aburrido como enumerar y nombrar a todos los mamíferos que habitan la tierra. Es mas, cada artista existente como individuo en el mundo, es en el fondo un tipo de artista. Pues lo que resulta mas sensato es enunciar al artista como factor definido en: el artista-tipo. Pero este, querámoslo o no, es también otro tipo de artista. La ciudad de Santiago concentra a los artistas visuales mas importantes del medio local, el artista-tipo mas frecuente de este grupo selecto, es el artista-catálogo. Desde el prócer mas reputado al joven emergente, todos sin excepción, tienen su catálogo bajo la manga. No se trata de un prospecto relativo a una muestra puntual, donde el catálogo es el registro material y visual de lo que fue ese proyecto de exposición. Sino que mas bien se trata de un compendio de trabajos recientes, una suerte de retrospectiva de los cinco últimos años. Mas allá del evidente carácter promocional en busca de un posicionamiento en el mundo del arte, y el que rara vez fructifica, se constata una sutil crispación en cada pagina compuesta meticulosamente bajo las ordenes del diseño actual. En esta operación, el artista-catálogo cantona su singularidad a un perímetro restringido de significación, secretando desde ya una imagen difícil de rebatir: El artista, es el catálogo.

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  3. Capitán Zanahoria2 de julio de 2010, 17:34

    Estoy saliendo con M, la conocí hace poco más de un mes, en realidad la conocía de antes, pero hemos empezado a vernos mas seguido. La primera vez que hicimos el amor fue un miércoles a las cinco de la tarde, me acuerdo perfectamente porque los miércoles tengo badminton y nunca, llego atrasado al badminton. M es alta y delgada, no diré mas, solo que es muy atractiva. A M le gusta discutir y se interesa por las cosas del arte, por ese lado tenemos un repertorio asegurado de temas variados, pero ella se las trae por que al igual que yo es escorpión y de vez en cuando los aguijones se elevan prontos a lanzar una estocada y es en ese momento que ella se transforma si acaso yo me entrego vencido y me rindo a sus pies, obediente de su razón y es ahí cuando le viene, no el cariño, si no que el arrebato de una calentura inaudita e incontrolable,( será acaso esta la explicación de mi entrega, de mi domesticación o rendición hacia ella, un cálculo estratégico que me excita sobremanera), es entonces cuando todo se desata y poco a poco M empieza a volverme loco.

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  4. Mira la premonición, fue un poco así Capitán, es la razón por la cual te lo reenvío en esta imagen del salto al agua, aunque el que aparece en la imagen no eres tu, no es así?
    bueno ahí va el poema bis, por el recuerdo y el imposible olvido de las cosas:



    ¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

    Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

    Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.


    Jaime Sabines

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  5. a propósito dime que no es cierto, dime que lo que dice el capitán zanahoria es una ficción, sobre todo el relato de M no es así, carajo!

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  6. Capitán Zanahoria4 de julio de 2010, 13:33

    Despreocúpese mi princesa, esto no es nada, lo sabroso es lo que viene después de lo que pasó antes, mucho antes de que te conociera, la historia se llama: breves relatos de mentiras y engaños o al borde del abismo y el vacío, porque yo no quise engañarte, yo no quise mentirte y sin embargo hice el amor toda la noche mientras pensaba en ti pero justamente ya no pensaba en ti, ya estaba en el abismo.
    Esto sucedió hace un año y tres meses, yo estaba con L, eramos pareja, ya no amantes.

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  7. Capitán Zanahoria4 de julio de 2010, 13:46

    « On n’y voit rien », devait ironiser sur le tard Daniel Arasse. Son travail, à la lettre exemplaire, sur le détail reposait déjà sur l’hypothèse de ce que Walter Benjamin a nommé « l’inconscient optique » (das optisch Unbewusstsein), et sur la possibilité qui en fait le corollaire d’une mise au point, d’un changement de focale qui aurait pour effet de lever la censure qui peut aller jusqu’à l’occultation de cela même – comme on le dit si bien – qui crève les yeux : au point qu’en effet l’on n’y voie rien, ainsi qu’il en va chez Edgar Poe de la Lettre volée, dans l‘attente de l’effet de surprise dont s’accompagnera le dénouement de l’affaire et du plaisir qui ne manquera pas de résulter d’un retour de la lettre, quoi qu’il en puisse être de son contenu. Le détail n’a pas d’histoire, sinon celles qui en viennent à se nouer autour de lui. Le grand livre de Daniel Arasse en livre maints éclats d’une veine chaque fois singulière.

    Par Hubert Damisch

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  8. Capitán Zanahoria4 de julio de 2010, 13:49

    Le tableau représente le sexe et le ventre d’une femme allongée nue sur un lit, les cuisses écartées, et cadrée de sorte qu'on n'en voit rien au-dessus des seins ni en dessous des cuisses.

    adivinaste Mané?

    CZ

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