14 julio, 2010

6 comentarios:

  1. El cabello en la historia

    Desde la antigüedad hasta nuestros días, este símbolo de femineidad, poder o estatus sigue despertando admiraciónClaudia Ramírez
    El Universal
    Martes 22 de abril de 2008
    claudia.ramirez@eluniversal.com.mx
    n realidad, el cabello no es más que un conjunto de filamentos cilíndricos, que miden entre 45 y 90 micras de diámetro, los cuales crecen sobre la cabeza.
    A esta (aparentemente) simple protección natural, fina y múltiple, se le han atribuido diferentes significados a lo largo de la historia.
    L’Oréal, firma que desarrolló el pigmento sintético para teñir el cabello, se dio a la tarea de investigar el valor que ha tenido el cabello en el tiempo.
    Descubrió que desde la época antigua hasta el Renacimiento, tuvo vínculos mágicos; que ha sido representación de la fuerza; emblema de femineidad; distintivo de pertenencia a determinado grupo social y atributo de individualidad.
    MITOS Y LEYENDAS
    El cabello nunca ha faltado en las representaciones mágicas, protegiendo la parte más apreciada y digna de la persona: la cabeza, morada del alma. Dentro de la mitología griega, por ejemplo, existía una mujer que fue convertida en monstruo y transformaba en piedra a quien la miraba a los ojos: Medusa. Afrodita, diosa de la belleza, fue quien se encargó de convertir su hermosa cabellera en serpientes.
    Por otro lado, se cuenta que Sansón nació en tiempo en que los israelitas eran oprimidos por los filisteos. Antes de nacer, un ángel le dijo a su madre que tendría la fuerza de liberar a su pueblo, pero que no debía cortarse el cabello, porque ahí radicaría su vigor. Sansón revela este secreto a Dalila y lo hacen prisionero cuando ella lo traiciona.
    INSIGNIA SOCIAL
    Para los antiguos egipcios el cabello era muy importante. Mientras los humildes tenían que conformarse con el propio para proteger su cabeza del sol, los poderosos podían usar pelucas.
    Se dice que la reina Nefertiti tenía una vasta colección de éstas, confeccionadas por el Fabricante de Pelucas y Peluquero Real, cargo que aparece en el 2500 a.C. En la tumba de Meresankh III, de la IV Dinastía, se encontraron reveladoras imágenes tanto de ella como de su madre, la reina Hetep-Heres, luciendo pelo artificial, de color rubio.
    DE BRUJAS Y PODERES
    Según la información recabada por L’Oréal, durante la Edad Media se creía que parte de los poderes de las brujas estaba en el cabello. Por ello, se les afeitaba el cuerpo y la cabeza antes de asesinarlas.
    De esta forma también se impedía que ocultaran algún hechizo en el peinado, los cuales les conferían una fuerza sobrehumana, que les permitía resistir la tortura sin hablar. Juana de Arco, una de las miles de mujeres acusadas de hechicería, fue rapada antes de morir en la hoguera.
    ÉPOCA DE EXCESOS
    Concluida la Edad Media, durante el Renacimiento, el cabello volvió a adquirir glamour y se convirtió en un bien preciado porque, mientras más arreglado estaba, más estatus reflejaba. Los rizos se pusieron de moda de nuevo, así como los peinados extravagantes y enormes.
    La peluca “in folio” estuvo de moda en la época de Luis XIV, quien la usaba para aparentar mayor estatura. Por su parte, los tocados de las mujeres estaban elaborados con grandes estructuras de alambre forradas de cabello rizado, que se empolvaban y decoraban con flores, cintas, plumas, joyas, sombreros o réplicas en miniatura de objetos como carrozas, molinos de viento o barcos de guerra. El ejemplo más claro fue María Antonieta. Con la llegada de la Revolución Francesa los peinados se hicieron más sencillos.
    EL CABELLO HOY
    En la actualidad, el cabello sigue siendo objeto de asombro.
    Se realizan investigaciones alrededor suyo para continuar inventando productos que ayuden a modificar su forma o su color.

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  2. el pelo en las mujeres es la víctima de bajones y desconformismos varios, clásico es ver a la mina pos-termino, sentada en la peluquería haciéndose lo opuesto a lo que tiene en la cabeza... muchas veces con resultados que son para reir o llorar...

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  3. Me asalta una duda Ka,acaso la mina pos-termino sentada en la peluquería no es consciente de su acto de placer y al mismo tiempo desprecia el resentimiento del que se queja o la mira. Y dice: la envidia de los otros, para mi el goce.
    Será posible que exista una historia del placer que no este necesariamente dogmatizada por un discurso de culpabilidad. La historia de la peluquería y las minas que la rodean son parte de un nueva modalidad que poco se diferencia del espectáculo del arte. En fin, comentario al pasar y agradezco tu participación al debate del pelo o cabellos sueltos por ahí.

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  4. pienso que el fin específico de cortarse/tinturarse/alargarse/decolorarse/uno a la vez y todos juntos, tiene que ver con cambiar algo emocional y muchas lo hacen (hacemos) por terminos de algo, cosa que para mí particularmente lejos de darme satisfacción y placer tiene mucho mas de terror y, sí por defecto esto aveces trae envidia de otros mucho mejor, o no?
    Saludos.

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  5. Capitán Zanahoria18 de julio de 2010, 18:24

    finalmente tienes toda la razón Ka, es así
    de terror!

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