05 agosto, 2010

8 comentarios:

  1. Autorretrato Nº 28


    Me acuerdo que al comienzo escuchaba ruidos en la cocina, yo estaba cenando solo en mi departamento de los Abetos, y sentía crujidos, como si se estuviera partiendo el muro. La primera vez que lo escuché fue en mayo de 2009, y si bien salté de susto, porque el estruendo fue realmente muy fuerte, pensé que se trataba de un ruido de cañerías que van por el interior de la pared. En fin, la segunda vez que escuché este mismo crujido, me levanté muy rápido y me abalance entrando en la cocina. Días mas tarde observé con curiosidad que el muro enlosado de al fondo estaba levantado y los azulejos se veían muy mal.
    Durante todos esos meses sentí ruidos en el departamento, pero no les presté atención, definitivamente no creo en fantasmas y hoy tengo la certeza de que soy yo que los invento. Así y todo la historia a partir de octubre -noviembre del año pasado comenzó a adquirir otra envergadura en las maneras de manifestarse el supuesto fantasma. Justo por esa época coincidió que miré un film idiota de terror y que además logró asustarme: Paranormal Activity y que cuenta la historia de una mujer que está poseída por un demonio y no importa a donde se vaya a vivir , la criatura está en ella, por lo tanto estará en la vivienda donde decidan ir a vivirse con su pareja, que dicho sea de paso era un pelotudo que decidió registrar durante todo el tiempo , día y noche, con su puta cámara de video, a ver si de esta forma lograban tener una prueba visual de que había algún ser extraño en la morada. Eso es el film, el registro en video que hace este huevón, y vaya que logra asustar.
    Bueno, lo mió empezó a empeorar el día que, como ya lo he relatado aquí, mi cama estaba completamente desplazada de su posición normal. Mi cama es pesadisima y además el suelo tiene alfombra, como mierda pudo desplazarse si ni siquiera estábamos en la era de los terremotos y replicas y aunque hubiera sido, es bien improbable que el fenómeno telúrico llegará a tener esa fuerza.
    Una noche me desperté y había alguien sentado en los pies de mi cama, me daba la espalda, era alguien bastante grande, así lo percibía al menos en la penumbra, estaba desplazado hacia mi izquierda, justo sentado en la esquina de la cama. Era tan real, todo tan real y justo cuando la figura parecía que se volteaba hacia mi, me desperté. No había nadie, pero estaba aterrado. Debo reconocer que se trató de una pesadilla, pero al mismo tiempo era como si todavía estuviera ahí, como dicen: “una presencia”, y claro, pienso que era producto de mi estado, aún bajo el trauma, estaba completamente despierto pero el cuento lo tienes tan fresco en tus sentidos que parece que todo sigue igual. Minutos mas tarde escuché ruidos en el comedor y no quise ir a ver.

    ResponderEliminar
  2. un noche llegué al departamento y todos los papeles revista y los pocos libros que tengo ahí, estaban dispersos en la alfombra

    ResponderEliminar
  3. otra noche llegué y estaba la televisión encendida, configurada para ver los programas de la tv. Yo no veo jamás televisión, solo film que arriendo o me consigo.

    ResponderEliminar
  4. otra vez fue un sillón individual, estaba en medio del living cuando llegué.

    ResponderEliminar
  5. trato de imaginar en que momento hice todo eso, si se supone que soy yo el que lo hago, o lo he imaginado todo? todo este tiempo? no es así, es solo mi cabeza que anda mal , un poco mal, también convengamos en la posibilidad de que en los Abetos había algo o alguien y luego, nada.

    ResponderEliminar
  6. una vez que estaba terminando de cenar solo en el departamento y hacia hora para ir a buscar a Benjamín a una fiesta de cumpleaños nocturna, se me ocurrió tratar de comunicarme con mi fantasma.

    ResponderEliminar
  7. mejor no sigo, para que, si soy yo mismo, un autorretrato. el fantasma de la autorepresentación.

    ResponderEliminar

Compatir