21 abril, 2009


5 comentarios:

  1. Las definiciones de artista heredadas del romanticismo o de la modernidad floreciente entre Delacroix y Maiakovski o Marinetti, se revelan demasiado restrictivas para calificar al artista contemporáneo. Demasiado estrechamente socio-sicológicas para aquellas venidas del romanticismo, que comprende al artista bajo el prisma de su cultura de la diferencia (“Sus alas de gigante le impiden caminar”). Simplemente demasiado socio-político en el caso de la ley moderna, instalando al artista en el molde heroico o vanguardista de lo refractario, prometeo portador de lo “nuevo”.

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  2. Por irritante que ella sea –y excitante, al mismo tiempo-, la insuficiencia conceptual de la definición del artista contemporáneo no es menos reveladora: el artista contemporáneo, no es uno sino que varios. Personaje de identidad poco aislable, a la imagen de la diversidad de proposiciones artísticas que registra la edad en la cual evoluciona. Un multitipo.

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  3. J.Torres García
    "He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte.”

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  4. el hombre libre que nos presenta, si se analiza como signo, responde al estereotipo físico que conocemos; camisa ancha, mangas dobladas, pelo largo, barba.
    por que siempre que se piensa en alguien que se siente libre se asimila inmediatamente a esta imagen?
    es necesario parecer para ser?
    que pasa si este personaje que nos presenta estuviera de corbata, podría ser libre también?

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