11 abril, 2009

8 comentarios:

  1. Lejos de estar en otra parte o contra, el artista de la edad contemporánea puede estar en fase completa con su época o sus poderes establecidos. Una situación que ilustra, en abundancia secretada por el sistema del arte a contar de los años ochenta, el caso tipo del artista de institución, del artista trabajando de manera regular y gracias al apoyo material, en el seno, de instituciones del genero museo o centro de arte. El artista contemporáneo, también, puede venerar el pasado en lugar de hacerle un proceso: la regla de la citación estética que sirve de sintaxis a los pintores “transvanguardistas” (a partir de 1975), las pinturas complejas presentadas apenas mas tarde por Julian Schnabel o David Salle, estratificación en un mismo cuadro de imágenes tomadas de diversos registros de la representación clásica al mismo tiempo que moderna (imágenes de desnudos académicos y figuras abstractas superpuestas) son un testimonio sin equivoco de una posición de-crispada en relación a lo adquirido.

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  2. “Contrariamente a los protagonistas del land art, dejando sus talleres para recorrer on the road las gigantescas planicies americanas a la búsqueda de un lugar para su empleo, los artistas de hoy en día no se implican en nada, no parten en expedición, ellos se pasean. No se posicionan frente al paisaje, sino que se deslizan al interior de éste. El paseo encubre una virtud eficaz y salvadora: porque muebla el tiempo y permite simplemente habitar el mundo."

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  3. Como me agotan las disquisiciones de los artistas. El arte es tan aburrido. Es como el amor. ¿Por que lo llaman amor cuando se refieren simplemente a sexo? El sexo es mucho más rico.

    El arte desprovisto de todo ese velo religioso, intocable.

    Pornografía pura.

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  4. Al parecer hay un equivoco.
    El arte está mucho mas cerca del sexo que del amor, como representación y figura del mundo. Lo que cabe preguntarse ahora es:
    Cual sería el sexo del arte?

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  5. De todos modos, como figura de lo extremo, el arte jamás superará a la pornografía.
    Como bien lo señala este ridiculo blog:
    queramoslo o no!

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  6. A que te dedicas aparte de pintar? me preguntó muy tarde por la noche una mujer desconocida en el Clandestino.

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  7. Y que dijo usted, además de pintar?

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  8. ¿En qué estás? Me preguntó un hombre también una madrugada.

    Debí haberle dicho esto: no estoy de acuerdo. No estoy de acuerdo con los supuestos de esa pregunta, con la linealidad del estar, que en mi caso es bastante más esquizofrenia que otra cosa, con la instantánea de momento que eso supone. Mucho menos estoy de acuerdo con mi respuesta.

    Y juro que no era vanguardia.

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