30 junio, 2010

2 comentarios:

  1. “Tirarse a la piscina no más, no queda otra y nadar, no ser tan huevón como para ahogarse por tan poco.” Esto lo decía antes de partir de viaje. Ahora de vuelta, bien repuesto, con ganas de volver y empezar de nuevo. Esta imagen representa un cierto desorden mental, quisiera reconocerlo pero me asalta la idea que esa confusión hoy tiende a un relajo, de ahí tal vez la piscina, como disposición al salto placentero. Parece que voy comprendiendo que es lo que significa estar solo un buen rato, parece que lo necesito. Vuelvo a salir a flote, esta vez para quedarme y deseo tanto ver y estar con mis hijos, como los extraño y me hacen falta.

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  2. Capitán Zanahoria30 de junio de 2010, 11:12

    Ahora bien, estar solo en mi caso no significa convertirme en un monje shaolin, muy por el contrario, lejos de estos preponderados, las travesías de "la solitud" significan una forma interna mental que busca despojarse de la búsqueda de lo afectivo no significando esto pulverizarse en la perdición o el aburrimiento, si no mas bien conectarse con el presente y el día a día, tener buen sexo, ver amigos, leer y trabajar.

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