05 junio, 2010

4 comentarios:

  1. Estos dibujos se representan bajo una densidad de líneas y formas que exceden la mirada y en contraposición al vacío que estas mismas imágenes articulan como posibilidad narrativa. Es en este mismo vacío, dentro de la densidad y saturación de la forma, que se desborda mi cabeza y mi cuerpo en estos momentos, los más difíciles de mi vida.

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  2. una declaración comprometida con la realidad de tu creación y tu vida afectiva? tremenda responsabilidad la que a veces nos muestra la vida, el punto es saber donde está lo que realmente vale la pena. La verdadera vida estaba finalmente en la literatura, así lo dijo Proust, contradiciendo todos los fastidiosos lugares comunes. Por ahí vamos? capitán Zanahoría, en buena hora

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  3. Anoche la vi
    después de un mes
    estaba distinta
    la noté cambiada
    diferente
    o acaso seré yo
    que he cambiado
    que ya no la quiero
    tanto como antes
    como aquella imagen
    que ya no existe

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  4. Capitán Zanahoria6 de junio de 2010, 15:52

    4. El artista suizo Gilles Barbier, hoy día conocido en el mundo internacional del arte, cultiva un gusto deliberado por la incertidumbre. De apelación de artista banalista, Barbier dijo alguna vez, en una entrevista a art press sentirse identificado con el trabajo que realiza el repartidor de cartas, el cartero. Porque su labor no requiriendo un plazo o un objetivo preciso a alcanzar, lo dispensaba del agobio de un cumplimiento ligado al desarrollo de un trabajo que le demandaba una elaboración de sentido. Día tras día el cartero se traza un recorrido, un camino, todos los días reparte un número determinado de cartas, el relevo está asegurado para mañana, porque siempre habrá una nueva carta que entregar. Estamos tranquilos. Barbier por aquella época estaba dedicado a la realización de un trabajo parecido: la copia de la enciclopedia universal, pero a una escala mayor de 200 x 120 cm. cada página. Mas tarde alguien argumento que el formato le daba mas comodidad visual y la posibilidad de extender el trabajo por mas tiempo aún. Un trabajo sin un plazo fijo, al igual que el del cartero, dispensarse de la imposición que tiene el artista de producir sentido, inventar algo. “ Me agrada la idea de tener un día por delante tranquilo, con un horario, entrar a mi taller a las nueve de la mañana, salir a las seis de la tarde , a veces con la posibilidad de hacer horas suplementarias si lo deseo, o tener de pronto, derecho a huelga, en fin.”

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