01 junio, 2010

7 comentarios:

  1. “Todos conocemos a los bartlebys, son esos seres en los que habita una profunda negación del mundo. Toman su nombre del escribiente Bartleby, ese oficinista de un relato de Herman Melville que jamás ha sido visto leyendo, ni siquiera un periódico; que, durante prolongados lapsos, se queda de pie mirando hacia fuera por la pálida ventana que hay tras un biombo, en dirección a un muro de ladrillo de Wall Street; que nunca bebe cerveza, ni té, ni café como los demás; que jamás ha ido a ninguna parte, pues vive en la oficina, incluso pasa en ella los domingos; que nunca ha dicho quién es, ni de dónde viene, ni si tiene parientes en este mundo; que, cuando se le pregunta donde nació o se le encarga un trabajo o se le pide que cuente algo sobre él, responde siempre diciendo: Preferiría no hacerlo.”

    Robert Olive

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  2. Capitán Zanahoria1 de junio de 2010, 17:39

    Ahora sólo me queda buscarme de amante
    la respiración.
    No mirar a los mapas, seguir en mí mismo,
    no andar ciertas calles,
    olvidar que fue mío una vez cierto libro.
    O hacer la canción.
    Y decirte que todo esta igual:
    la ciudad, los amigos y el mar,
    esperando por ti,
    esperando por ti.

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  3. Capitán Zanahoria1 de junio de 2010, 17:45

    parte de una canción: Ausencia de ti, de Silvio Rodriguez, hay que decirlo!

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  4. Capitán Zanahoria1 de junio de 2010, 19:47

    Cuando pierda todas las partidas
    cuando duerma con la soledad
    cuando se me cierren las salidas
    y la noche no me deje en paz.

    Cuando tenga miedo del silencio
    cuando cueste mantenerse en pie
    cuando se rebelen los recuerdos
    y me pongan contra la pared.

    Resistiré para seguir viviendo
    me volveré de hierro
    para endurecer la piel
    y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
    como el junco que se dobla
    pero siempre sigue en pie.

    Resistiré para seguir viviendo
    soportaré
    los golpes y jamás me rendiré
    y aunque los sueños se me rompan en pedazos
    resistiré, resistiré.

    Cuando el mundo pierda toda magia
    cuando mi enemigo sea yo
    cuando me apuñale la nostalgia
    y no reconozca ni mi voz.

    Cuando me amenace la locura
    cuando en mi moneda salga cruz
    cuando el diablo pase la factura
    o si alguna vez me faltas tú.

    Resistiré para seguir viviendo
    me volveré de hierro
    para endurecer la piel
    y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
    como el junco que se dobla
    pero siempre sigue en pie.

    Resistiré para seguir viviendo
    soportaré
    los golpes y jamás me rendiré
    y aunque los sueños se me rompan en pedazos
    resistiré, resistiré.

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  5. Capitán Zanahoria2 de junio de 2010, 8:11

    Bueno, al parecer las cosas se van componiendo, lo importante es una disposición a creer que, mas allá de todo infeliz drama, la vida continua. Rehacerla es la obligación imperante en estos momentos, y vamos de a poco sin pensar en proyecciones que sobrepasen el día.
    Queramos lo o no esto se acaba y ahora comienza otra historia.

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  6. así es, estamos pasando por un mal momento, eso es todo, ya vendrán tiempos mejores, mientras tanto callejeo por las calles de Santiago y pronto estaré en Madrid y antes en León montando una exposición y me tocará asistir al partido del 25 Chile-España entre puros tíos fanáticos de su selección,no quiero imaginar si Chile gana esa noche y deja fuera al favorito...

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  7. Capitán Zanahoria2 de junio de 2010, 16:08

    De todos modos, de un tiempo a esta parte, me he dado cuenta que contigo no voy a llegar muy lejos. Sabiamos desde, practimente siempre, que con la pintura no abrigabamos muchas esperanzas, de todos modos y queramoslo o no, al menos una cosa es segura, el caracter errático en el cual hoy día me encuentro es lo que me permite sentir y seguir aquello que ya no puedo evitar.

    4 DE MAYO DE 2009 18:35

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