14 mayo, 2009

9 comentarios:

  1. yo no le creo a la q está cerca del paraíso. le creo más a la del infierno. me parece una declaración más transparente, innegable, incluso si no fuera artista.

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  2. Hace frío, igual hace frío; más...

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  3. Las definiciones de artista en curso a fines del siglo xx son múltiples. Pasemos rápido sobre la definición administrativa, fundada sobre las entradas del artista, entradas en función de los dineros retirados de la venta de obras efectivamente realizadas. Tan desesperante como burocrática, una designación tal se revela inadmisible en un sentido estricto. Según esta regla, en efecto, un Van Gogh podría pretender al estatuto de artista? Que decir también tratándose de la edad contemporánea, y en ella existiendo artistas que han renunciado al mercado del arte en forma deliberada, dignos herederos de Dada o del movimiento Fluxus?

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  4. Las calificaciones por el solo hacer, por legitimas que estas sean, entregan igualmente solo una parte, al momento que se trata de definir quien es el “artista”. El término medieval de artista, al origen de la palabra “artista” clasifica bajo este vocablo al hombre practicando un oficio difícil. Esta designación por la tecnicidad todavía admisible en la edad contemporánea, se caduca, sin embargo desde la modernidad. El artista, sin duda, es poseedor de una técnica, de un saber hacer, el “hace” alguna cosa, mas bien que nada. El problema, sin embargo, reside en la calidad de ese saber hacer o de ese “hacer”, calidad donde la pobreza no solamente asumida, sino que también a menudo reivindicada vendría a debilitar el argumento tecnicista.

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  5. ella es como todos los artistas: puro estilo y nada de sinceridad.

    O. W.

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  6. sí, es cierto, hace más frío del q cualquiera podría esperar.

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