22 octubre, 2010

6 comentarios:

  1. Capitán Zanahoria22 de octubre de 2010, 0:26

    El punto de inflexión en el relato amoroso tuvo lugar. Ha ocurrido lo que me temía, hay una vuelta atrás demostrativa de una voluntad que intenta ser animada por el deseo. Pero el punto es constatar el desastre del fenómeno: ya no siento deseo.

    ResponderEliminar
  2. y de pronto ya no tengo ganas de convencer a nadie con mis historias, simplemente las cuento.
    cartografías del deseo como dijo Deleuze,
    como las cartografías de Caldas que vi ayer en el museo, la sorpresa fue conmovedora, la sinceridad se revela en esa transparencia de voluntad y de querer. Es ahí contra viento y mareas que nace un posible deseo, y no tratando de explicar algo para ser convincente...

    ResponderEliminar
  3. y la pintura puede mucho mas de lo que uno imagina

    ResponderEliminar
  4. y por otra parte, como dijo el loco Bielsa:
    "No hay santo sin pasado, no hay pecador sin futuro"

    ResponderEliminar
  5. me dijo una amiga anoche; sabes A, yo estoy harta de las dudas, de la incertidumbre, de la espera y las indecisiones.

    ResponderEliminar

Compatir