22 octubre, 2009


7 comentarios:

  1. Al menos una cosa es segura, el arte no transforma nada salvo a nosotros mismos, cuando lo producimos.

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  2. Don Alvaro usted se equivoca, su arte me ha transformado, los Bancos tiene una misión, las Empresa objetivos pero su arte sus pinturas son como la brisa fresca de verano o como la sombra de las estrellas, me encantan los colores y los monitos que usted pinta, son tan susrealistas; su arte me ha transformado...

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  3. los estados del alma son cambiantes, nuestro animo cambia segun venga el día, la noche, la pega, una conversa etc. Pero esencialmente seguimos siendo los mismos pelafustanes de siempre, prontos a resguardar nuestro mezquino perimetro existencial. Y el arte, entonces, no transforma nada, insisto.
    Los animos? eso va de retro.

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  4. Lo que es seguro es que el arte transforma la relación con la mirada.
    O después de ver un paisaje de juan Francisco Gonzalez volviste a mirar un atardecer en el valle del aconcagua de la misma manera?

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  5. mar_a

    La magnitud de lo sublime es igual sólo a si misma, es absolutamente grande, no grande según comparación.

    ... no se trata de una medida matemática, sino de una medida estética.

    (Lo sublime / Crítica del juicio / I. Kannt

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  6. J F Gonzalez pintó atardeceres en el valle del Aconcagua?

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  7. al Anónimo 23 de octubre 2009 13:05,
    no se trata de si es efectivamente Juan Fco. González y el Valle del Aconcagua o "Monje frente al mar" de Caspar D. Friedrich, es la experiencia estética... para tí lo bello para otros lo sublime.

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