09 diciembre, 2010

3 comentarios:

  1. La importancia de llamarse Ernesto es un libro que nunca termine de leer, hace algunos años me lo volví a comprar en una feria libre, lo hojeé un par de días y luego se quedo para siempre en un estante.

    ese gesto como de mordiéndose los pómulos por dentro es inevitablemente de chicas malas, antagonistas de culebrones mexicanos.

    :)
    Saludos

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  2. y este tipo de la imagen tiene una cara de culebrón que no se la puede.

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